miércoles, 14 de enero de 2015

Arranca Letras Líquidas

Después de mucho pensarlo, de noches sin dormir con una sola idea en la cabeza, de meditar sobre los riesgos que implica, hemos decidido iniciar un proyecto en el que hemos puesto todas nuestras esperanzas: una empresa de servicios editoriales y consultoría llamado Letras Líquidas.

No puedo mentir, me da mucho miedo lo incierto. A pesar de eso creo que el salto al vacío era más que necesario. Harto de formar parte de empresas en las que las políticas se encaminan sólo a los intereses de los dueños y se deja completamente relegado el aspecto humano, el camino natural a seguir es la independencia.

Hoy sólo tenemos las redes sociales, muchos obstáculo, poca idea de cómo se consiguen clientes y muy poco dinero en las bolsas; pero también tenemos muchas esperanzas y, sobre todo, mucha experiencia y conocimientos en lo que deseamos emprender. Siempre he pensado que los sueños se construyen con valentía y trabajo, y eso lo tenemos y sabemos hacer bien las cosas. 

En serio espero que este proyecto dé frutos y que a la vuelta de los años no sólo sea una miniempresa casera, sino una institución que albergue a profesionales del campo editorial y que respete su trabajo y valor como seres humanos. 

Pues no queda más que ponernos a trabajar.



martes, 11 de marzo de 2014

Melodía

La vieja casona tenía un aire de nostalgia decimonónica que impregna las construcciones que en el Porfiriato alcanzaron su mayor esplendor.

En el salón las notas de un piano inundan el aire. Las armonías de Rachmaninov se combinan con el olor dulzón de la parafina de las velas que coronan los candelabros.

Sentada al piano, una hermosa mujer, que sí bien la juventud se le ha escapado ya, el porte y la hermosura de sus rasgos sigue firmes; es la Condesa. Ella es quien toca, casi eufórica pero magistralmente, vertiendo su dolor en cada golpe a las teclas.

Por su rostro escurren lágrimas que no permiten que vea las notas, pero eso no le importa, las lleva tatuada en la memoria. 

Sobre el piano, una copa de vino vacía, sólo queda en ella el testimonio del néctar color sangre que minutos antes la llenaba cuyo sabor aún impregnaba el paladar de mujer.

Por la mente de la Condesa, pasas recuerdos, anhelos, idilios; pero principalmente pasa odio profundo, ese que sólo se puede sentir contra alguien a quién se amó apasionadamente, intensamente, a muerte...

La pieza estridente poco a poco concluye; para los últimos acordes la Condesa se inclina hacia adelante. La melodía "e finita". Un silencio, un suspiro y un nuevo silencio prolongado. Toda ha terminado, el veneno ha hecho efecto...

***
En la estación del tren, el Conde emprende un viaje romántico con una joven que sonriente lo toma del brazo...



Capo


miércoles, 5 de marzo de 2014

Espera...

Todas las tardes, sin falta, desde hacía ya cinco años, justo a las seis, cuando el sol empieza su huida para dejar su lugar a la noche, él llegaba hasta la banca de aquel parque a esperarla. Se sentaba y acomodaba su morral a su izquierda, se quitaba el sombrero y lo acomodaba a la derecha y daba un trago a su taza de café, para luego ponerla junto al sombrero. Exactamente así todos los días.

Frente a él se erguía la enorme chimenea de la fábrica de papel. Limpiaba sus lentes y su vista se enfocaba en las figuras que hacia el humo y todas le recordaban a ella. Con un lápiz dibuja aquel rostro femenino de rasgos finos y precisos en un viejo cuaderno que con el paso del tiempo se convirtió en un libro de fotografías hechas a mano.

A las siete cesaba el humo y la noche caía por completo. Con un suspiro resignado tomaba su sombrero, su taza y su morral, y con pesados pasos de octogenario -arrastrado un zapato y luego el otro- comenzaba su regreso a casa, para volver de nuevo al siguiente día con la esperanza de que llegara aquella que nunca más regresaría.

Capo


jueves, 28 de noviembre de 2013

Bitácora de abordo. Recuento de daños 2013


Después de una larga ausencia estoy de regreso en el mundo bloguero. La verdad es que no sé si alguien lo notó, pero vale la pena aclarar que no escribí nada en poco más de un año. Sólo por eso les voy a dar un breve resumen de lo que ha pasado en mi vida (por si andaban con pendiente).

Bueno, en nuestro capítulo anterior, nos quedamos en que me salí de mi trabajo en Grupo Imagen por razones profesionales, ¿estamos en el mismo canal?

Bueno, resulta que después de en esa misma época apliqué para ingresas a la maestría en Literatura mexicana en la FFyL. Obviamente no me aceptaron por no tener las tablas de investigador, además de que mis conocimientos de los puntos finos de la literatura ya estaban muy oxidados.

La misma semana que apliqué para el posgrado, y después de buscar desesperadamente actividades hogareñas para no aburrirme como ostra (han de saber que, entre otras cosas me puse a barnizar las puertas de los closet, una mesa y un baúl); me llamaron de Fernández Editores para trabajar en el “área digital”. Lamentablemente todo se fue al hoyo y, sí, me quedé sin trabajo a principios de enero de 2013. Créanme que no lo digo de ardido.

Pero no todo estaba perdido, pues justo el día en que me batearon de la editorial, cerraba la convocatoria para la Maestría en Diseño y Producción Editorial en la UAM-X, a la que apliqué con toda la fe del mundo. Después de un par de meses de angustia (y aún sin trabajo) se dieron a conocer los resultados. Ese momento fue agridulce, ya que a mí me aceptaron pero a Cinty no; el cúmulo de sentimientos encontrados fue indescriptible. Por fin, el 18 de abril tuve mi primera clase como alumno de posgrado; y desde entonces es una de mis prioridades. Ya les platicaré de qué va mi proyecto.

El periodo de enero a noviembre, de 2013 ha sido uno de los más complicados de los últimos años pues encontrar empleo fue una labor cansada y frustrante. Casi ninguna empresa acepta a personas que estudien, no les resulta económicamente viable al momento (aunque sea una inversión a futuro). Ustedes no están para saberlo, y no me enorgullezco de ellos, pero me convertí en un cuasi mantenido, ya que la única que trabajaba era Cinty… Bueno, no tanto así, ya que gracias a algunos compañeros de la maestría nos llegaron trabajos de freelance con los que a completábamos para los bolillos.

Ya para no cansarlos, y por si ya estaban preocupados y pensaban hacer una fundación para ayudarme, les cuento que el 21 de noviembre entré de nuevo a trabaja. No tengo prestaciones y el sueldo no es tan bueno, pero, lo más importante es que me darán permiso de asistir a mis clases, eso compensa las otras carencias, al menos por ahora.


Hasta aquí. Procuraré regresar pronto para contarles cómo van las cosas. 

Capo

viernes, 28 de septiembre de 2012

Nini in The House - Primera entrega

Bienvenidos a mi cabeza. Como ustedes sabrán, siempre prometo escribir e invariablemente, por una u otra razón, tengo que dejarlo de lado; pero en realidad espero que ésta sea la excepción. 
Justo este viernes (28 de septiembre) se cumplió la segunda semana de que me quedé sin trabajo. Creo que es un buen momento para comenzar a escribir y hacer un recuento y, paulatinamente llevar una bitácora de mi devenir como todo un integrante del gremio más numeroso de este país: los desempleados.
El pasado 14 de septiembre terminó mi relación contractual con la empresa para que laboré durante casi 3 años. Creo que es necesario dar un panorama de lo que pasó para que las cosas que escriba de ahora en adelante tengan sentido; obviamente lo hablaré desde mis perspectiva que es completamente parcial. 
Resulta que, después de un tiempo mis necesidades de crecimiento, tanto profesional como económico, se hicieron mayores; por lo que decidí acudir a los altos mandos de la empresa (en septiembre del 2011) para hacerles saber mi interés. Después de muchos rodeos me dijeron que por el momento (en enero del 2012) no había presupuesto para eso. Así pasó el tiempo y seguía entrando gente nueva y se abrían nuevos proyectos para los que, por supuesto, no tomaron en cuenta a las personas que ya teníamos tiempo ahí. A pesar de eso, nos pedían proactividad, liderazgo e iniciativa. Cabe mencionar que en ningún momento fueron tomadas en cuenta las opiniones de los que día con día nos enfrentábamos a los problemas propios del trabajo.
Como es de suponerse, el descontento se convirtió en frustración e incluso en apatía, pero en ningún momento descuidé mi trabajo. Que no se piense que mi salida se debió a la falta de gusto por lo que hacía, por el contrario, siempre disfruté mucho de mis labores, pero me fue imposible lidiar con el ambiente que, debido a las condiciones, se empezó a formar. Algo con lo que jamás he podido batallar es la sensación de sentirme estancado y que mi trabajo no sea valorado. Fue por eso que decidí acercarme a quien fungía como mi jefa y con quien, dicho sea de paso, entablé una muy buena amistad durante todo el tiempo que pasé trabajé ahí; y le plantee el problema. La solución fue separarme de la empresa en los mejores términos. 
Y así, el pasado 14 de septiembre, como les mencioné antes, dejé de trabajar para esa empresa. Aún no sé si haya sido la mejor decisión, lo que es cierto es que no me arrepiento de haberlo hecho. Estoy tranquilo y esperando que el futuro traiga cosas mejores. Vale decir que dejé a muy buenos amigos con los que sé que contaré siempre.
En fin, esta es mi versión de las cosas; y ésta es la primer parte de lo que, espero, se convierta en una bitácora de supervivencia. No buco que les guste, pero necesito escribirlo para no volverme loco; así que, si son lo suficientemente masoquistas para continuar conmigo por este viaje, esperen la siguiente entrega en la que haré un resumen de los que he hecho en las últimas dos semanas. ¡Muchas gracias por leerme!

Capo