martes 9 de febrero de 2010

Jazz en la oscuridad



La brisa del Misisipi resulta refrescante en una cálida noche. Por la paredes va rebotando el sonido de un saxofón que provienen de un viejo bar de los suburvios de Nueva Orleans. El bar está casi vacio, sólo algunos parroquianos frecuentes aun se encuentran bebiendo. Ahí está, en el escenario, el viejo Luois, el viejo Tío Luois deslizando los dedos sobre las lengueta del su querido sax. Termina la pieza y se queda limpiando su instrumento. Una pequeña sombra negra entra en el bar y se dirije directamente al escenario.
-Sabía que vendrías, pero no pensé que fuera tan pronto- dice el viejo Louis sin levantar la vista.
-Pues yo también pensé que sería mucho después, pero así es la vida, a veces todo se adelanta- contesta el recien llegado.
-Te he extrañado muchacho, desde que te fuiste no he podido tocar tan bien con nadie.
-Pues vengo preparado, si quieres tocamos un poco, por los viejos tiempos- le responde mientras saca de su estuche un saxofón dorado.
Una hemosa melodìa rompe el silencio, la conbinación de dos saxs, transporta a los que escuchan a una dimensión indescriptible, maravillosa; como si aquella música no fuera de este mundo. Cuando terminan nadie se atreve a emeitir sonido alguno. Los dos artistas se sientan justo a un costado del escenario que acaban de dejar a un lado.
Beben una copa para remojar la garganta seca por el esfuerzo de tocar.
-Y ¿qué haces aquí muchacho?.
-Aproveché que Los Saints son campeones para venir a visitarte y celebrar contigo. Además te lo había prometido, Tío Luois, ¿lo recuerdas?
-Claro que lo recuerdo, pero eso significa que ya no estás con tu familia...
-Así es...- por el rostro le rueda un lágrima de tristeza.
-Caray muchacho, creeme que hubiera preferido que este momento llegara mucho tiempo después... Sé que te amaban demasiado.
-Y yo a ellos... pero me queda un consuelo: que aunque ellos no me vean, los voy a estar cuidando siempre...
-Tienes razón, habìa olvidado esa parte- dice el viejo y suelta una sonora carcajada -siempre vas a estar con ellos, así es el amor mi querido Tobby, así es el amor.
-Pero, mi querido Tío Louis, siempre hay tiempo para una pieza más... por los Santos!!!...
-Por los Santos...!!!
Y de nuevo se funden en una bella melodía. En el escenario dos sombras negras se juntan para tocar música celestial, se juntan para tocar Jazz.



Capo

jueves 28 de enero de 2010

Despedida...


Las despedidas siempre son difíciles, dolorosas, crueles incluso. Pero cuando se trata de decirle adiós a un amigo, a un ser que se entregó por completo, que te fue fiel, que te amó incondicionalmente, te llenó de momentos felices y con el que compartiste miles de experiencias maravillosas, esa despedida cala hasta los huesos, se siente hasta lo más profundo de las entrañas el hueco que deja vacio y que sólo ahora es sustituido por una terrible pena…

Recuerdas que con él aprendiste que no es necesario hablar para decir lo que sientes, que no es necesario hacer un discurso con retórica perfecta para saberte y sentirte amado. Sólo hasta el momento en que a tu vida llega un amigo así, valoras la verdadera gracia y el privilegio de sentirse amado de manera tan intensa y tan desinteresada. Y no es como muchos pueden pensar, ¡no!, no es sólo un perro, es un miembro de la familia, es un ser que da todo por ti a cambio de poco… quien piense así seguramente nunca ha tenido la oportunidad de tener ese maravilloso sentimiento y nunca ha sentido un dolor tan intenso, ¡NO!, ¡no es sólo un perro!...

Decirle adiós a un amigo es la labor más dura que alguien puede soportar. Es algo que no se le puede desear ni al peor de los enemigos; sin embargo, siempre queda el recuerdo de todo el tiempo vivido.

Hoy no es momento de pensar en los sucesos de esta semana, hasta cierto punto funesta; hoy es el momento de derramar lágrimas por quien nos ha dejado, sin culpar a nadie, sin reproches, simplemente dar rienda suelta a los sentimientos que agobian los corazones de aquellos a los que nos alegró la vida… hoy es el momento de llorar por un amigo inigualable.

En estos casos las palabras sobran pues los sentimientos hablan por sí solos, pero no puedo dejar de decir: Te vamos a extrañar amigo… Todos te vamos a extrañar Tobito, en especial Titis y yo… Siempre vamos a llevarte en el corazón.

Descansa en paz Toby…


Capo

sábado 23 de enero de 2010

Proposito de año nuevo...

Sé que siempre digo lo mismo, pero prometo que este año no descuidaré tanto mi blog... aunque nunca cumplo mis propositos de año nuevo, así que el tiempo lo dirá.

Capo